Rabindranath Tagore escribe: “Interpretamos mal el mundo y decimos que nos engaña”.

En el curso “Resonando con los Sentidos” utilizamos el sentido de la VISTA para generar un hilo conductor que nos lleve a un punto más consciente de conocimiento sobre nosotros mismos, de manera que podamos tomar decisiones y hacer elecciones afines a lo que queremos de verdad”.

Pero, ¿Cuál es esa verdad en mí? ¿Cómo determino lo que es real y lo que es interpretación de esa realidad? ¿ Cómo me puedo despojar de mis creencias y juicio para llegar a esa verdad objetiva?  El autor de “El monje y el filósofo”, Matthieu Ricart, diserta en su libro “En defensa de la felicidad”  sobre la realidad: “… se trata de la naturaleza verdadera  de las cosas, no modificada por  las elaboraciones mentales que le superponemos. Estas últimas abren un abismo entre nuestras percepciones y esa realidad, lo que provoca un conflicto permanente con el mundo”. Y continua: “El conocimiento no es una simple construcción filosófica; resulta de un proceso esencial que permite eliminar progresivamente la ceguera mental y las emociones perturbadoras que se derivan de ellas, es decir, las causas principales de nuestro malestar.

Soy de la opinión de que  no somos víctimas de nuestras circunstancias, pero sí de nuestro desconocimiento sobre nosotros mismos; de que es nuestra responsabilidad el proveernos de ese conocimiento para vivir las situaciones que la vida nos presenta. Hemos de acceder con  nuestra mente  a ver la vida desde un punto de vista ecuánime que nos ayude a reconocer y disfrutar plenamente de las buenas experiencias, así como dar sentido y poder trascender las que, por el dolor que generan, nos hacen dudar del por qué y para qué de la existencia.

Con este fin realizaremos en el curso actividades de distinta naturaleza que nos acerquen a esa verdad íntima que, de manera callada y paciente, espera ser descubierta en nosotros. Y lo haremos activando nuestro físico, ejercitando nuestra potencialidad de pureza mental, atendiendo y desatascando nuestras emociones , y  conectando con la parte más sutil de nuestra esencia.

Toda situación de vida me plantea una posibilidad de manifestarme desde un punto de vista u otro. La  libertad, ese gran reto, reside en dejar de reaccionar desde mi dolor, ignorancia o confusión y poder elegir desde la Verdad de mi corazón.