Todos hemos sentido la influencia de la música en nuestras vidas. Desde ayudarnos a hacer ejercicio a relajarnos, de ponernos nostálgicos a amplificar nuestra sensación de bienestar. En nuestro cuerpo, en nuestra mente, en nuestras emociones…la música afecta nuestra psique, fomenta intimidad, une sociedades y expresa el sentir común, es decir, expresa cultura.

Los científicos han estudiado la reacción de nuestro cerebro al estar expuesto a diferentes estímulos musicales y han demostrado cómo el escuchar música activa todas las zonas cerebrales: es como una potente vitamina.

El empleo de terapias musicales es cada vez más demandado en multitud de centros, ya sea para regenerar lesiones neurológicas como para recuperar pacientes que han salido de un coma y están desorientados en relación a su entorno.

Me siento privilegiada de ser músico por la satisfacción que supone a muchos niveles. Pero esta dimensión se amplifica y trasciende cuando me adentro en este poder sanador, activador y potenciador de la música. Es por ello que he desarrollado el curso «Resonancias del Interior».

Os dejo un interesante artículo sobre neurociencia donde se presentas estos conocimientos http://elpais.com/elpais/2015/08/31/ciencia/_017115.HTML